Esta vez va en serio. Si no mienten las matemáticas son ochenta y tres dÃas seguidos, contando esta última entrega. Ochenta y tres pequeñas ventanas que cada mañana, nunca a la misma hora, descorrÃan sus visillos, subÃan sus persianas y abrÃan sus hojas para hacernos llegar saludos cordiales. Historias, cuentos, poemas, anécdotas han salpicado durante estas jornadas las pantallas de nuestros ordenadores, tabletas o móviles. Hemos descubierto nuevas destrezas en compañer@s de la Coral que han compartido con el resto de los componentes sus p…
Este poema se lo compuse a Elena cuando tuvimos a nuestros hijos. Hoy, que he vuelto a tirar de "hemeroteca" por no dejar al blog huérfano, quiero compartirlo con tod@s vosotr@s. Gracias, por haberme llevado en tu regazo, por haber velado mi eterno sueño entre alientos de vida, vientos de espera y largos horizontes de sol naciente... Gracias, por despertar sobresaltada, acariciando mi llanto bajo tu vientre, por vivir de alegrÃas, entre ilusiones, anhelando tenerme sobre tus brazos... Gracias, por haberme dado…
Ayer, cinco de junio fue el dÃa mundial del medio ambiente. Es una pena que tengamos que etiquetar todo para recordarlo. Parece que el alzheimer se está apoderando de la humanidad a pasos agigantados. Hay conmemoraciones que se pueden pasar por alto. O evocarlas cuando ya han transcurrido varias jornadas. Pero esta fecha no. Este dÃa tendrÃa que ser recordado los 365 del año. Nos va en ello la vida. Esta pandemia ha dejado al descubierto muchas vergüenzas. No voy a hablar de decisiones desacertadas, no quiero mencionar las broncas y los…
Estos dÃas no paro de hurgar entre libros. Mi casa no es la biblioteca nacional por supuesto. Pero mantiene una buena colección de tomos y manuscritos. Los estudios de los hijos aún colean entre baldas. Cuando deciden abandonar el nido, arramplan con todo lo que pueden. Ropa, música, libros, cuberterÃas, colecciones, recuerdos, vivencias. Pero siempre se queda rezagado ese último aliento que parece no querer marcharse. Los apuntes de la universidad. Los textos del conocimiento. Las orlas de la graduación y hasta algún que otro cuader…
Se nos escapa el mes de Mayo. Sin darnos cuenta, empecinados con el virus perverso, se nos ha escurrido entre los dedos. Lo comenzamos con aires de fiesta. Lo terminaremos en fiesta de guardar. Y entre ese paréntesis jocoso, se han ido acumulando jornadas tristes, dolientes, severas. De poco ha servido el aliento a renovación que arrastra la primavera. O el aroma de frescor que engalana los campos. De poco ha valido el ondular de amapolas sobre un mar de vida, ni el brote de savia nueva que rezuma el viento. Los hombres hemos seguido, o…
También estamos en