A mi esposa Clara
_ Nada más abrirse la mañana,
extendió sus pétalos la flor
que en mi jardÃn se hallaba,
fresca, lozana y de rojo color,
dejándose bañar bajo el rocÃo
y asÃ, con él, verse adornada.
_Buenos dÃas, rosa temprana,
desabrigada estás y hace frÃo
le dijo la blanda rosada con primor;
y ella, con aires de niña sonrojada,
estampó un beso en el corazón
de quien, con su cuerpo, la ceñÃa y abrazaba.
_ Y en el silencio de la mañana,
un gran ventanal en el azul se abrió,
sobre su tallo la flor elevó su mirada
y asà quedó hasta que el Astro Rey apareció
mesando con sus radiantes manos la cara
de la rosa, belleza divina salida de Dios.
Tartesio
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Mozota, 28 de abril de 2.020

2 Comentarios
Mira que bonito!!Y que acorde la música
ResponderEliminar¡Qué bonito y oloroso poema. Clara que recuerdos...feliz dÃa a tod@s.
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