Me cuesta mucho ponerme a actualizar este blog. De hecho llevo, lo que arrastramos de verano,  encendiendo el ordenador, entrando en sus entretelas  y volviéndolo a apagar.

Pero de hoy no pasa, he dicho.Y haciendo de tripas corazón, me he sentado ante el teclado y he intentado, con más pena que gloria, ponerlo al día.

Tener que "borrar" el nombre de Katia de la lista de componentes de la Coral, es un esfuerzo arduo. Plasmar su nombre en la orla ilustre de directores  y terminar la ecuación con un número inadecuado: 2019, era impensable. Pero las circunstancias, el destino o como quiera llamarse, así lo ha decretado.


Quien nos iba a decir, que el año siguiente al décimo aniversario, se iba a tornar tan triste...

Han sido días de despedidas, de algún que otro lloro, de recuerdos, de nostalgias.

 Katia marcha a su Menorca querida. A reencontrarse con su pasado interrumpido. A cerrar también el paréntesis de una vida fuera de los suyos.

Y nos alegramos con y por ella, deseándole la mejor suerte del mundo. Se lo merece. 

Aquí se ha quedado un poquito de Katia junto a nosotros y, un algo de nosotros se ha ido con ella.

Ya sabes. Aquí nos tienes.